SOBREMESA SABÁTICA, un mural de Conrado Massaguer

Un mural de Conrado Massaguer

Mario Adolfo Marti Brenes

SOBREMESA SABÁTICA, un mural de Conrado Massaguer
SOBREMESA SABÁTICA, un mural de Conrado Massaguer
SOBREMESA SABÁTICA, mural de Conrado W Massaguer, pieza clave del arte de la primera etapa de la vanguardia cubana.una obra maestra de la caricatura.
En la edición de la revista Social correspondiente a febrero de 1927, una doble página da cuenta de esta creación del polifacético Massaguer.
Apiñados en torno a una mesa ‒a semejanza de los habituales almuerzos sabatinos del llamado Grupo Minorista, casi siempre efectuados en el hoy desaparecido hotel Lafayette‒, se contabiliza una treintena de nuestros intelectuales y artistas de vanguardia.
Sentados o de pie, junto al invitado de honor (don Fernando Ortiz), se sitúan el resto de los comensales: el propio caricaturista, Mariblanca Sabas Alomá, Oscar Soto, Antonio Valverde, Otto Bluhme, Emilio Roig de Leuchsenring, Guillermo Martínez Márquez, Max Henríquez Ureña, Félix Lizaso, José Antonio Fernández de Castro, Luis Alejandro Baralt, Juan Antiga, Agustín Acosta, Jorge Mañach, Juan Marinello, Luis López Méndez, Jaime Valls, Juan José Sicre, José Bens Arrarte, Diego Bonilla, José Manuel Acosta, Antonio Gattorno, Alfredo T. Quílez, Pedro San Juan, Arturo Alfonso Roselló, José Zacarías Tallet, Enrique Serpa, Alejo Carpentier y Enrique Riverón. Al fondo, desde la ventana, los atisba una figura de triste recordación: el apóstata Alberto Lamar Schweyer.

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La original, de un metro de largo por ochenta centímetros de ancho, dibujada por la mano inconfundible de este artista a fines de 1926, en ocasión del Sexto Salón de Humoristas, cuelga en el que fuera despacho del doctor Emilio Roig de Leuchsenring, en el entresuelo del antiguo Palacio de los Capitanes Generales, hoy Museo de la Ciudad.
Siempre he pensado que con una mayor proporción se debe llevar a cerámica vidriada y adornar con este portento una de las paredes exteriores del Convento de Santa Clara, por el lado de la plazuela homónima.

NOTA: Alberto Lamar Schweyer. Periodista y ensayista cubano. En 1918 empieza a trabajar en la redacción de Heraldo de Cuba. Su labor literaria la inicia en las revistas Social y El Fígaro (1921-1929). También colaboró en Cuba Contemporánea (1922), El Mundo y Smart, revista esta última de que fue jefe de redacción (1922). En 1924 pasó a El Sol, periódico del que llegó a ser subdirector. Perteneció al Grupo Minorista, pero al ocupar el poder Machado se vinculó a éste y fue expulsado del Grupo. Sirvió a la dictadura machadista en el periodismo. Al morir era director de la edición vespertina de El País.

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