La trata de seres humanos es un delito grave que atenta contra la libertad de la persona y viola sus derechos fundamentales. La ONU estima que cada año se trafican alrededor de 25 millones de personas en todo el mundo, de las cuales la mayoría son mujeres y niñas.

La Universidad Rey Juan Carlos de Madrid acogió del 11 al 13 de junio la I Cumbre Mundial de Intercambio de Buenas Prácticas en Atención a Víctimas de Trata, un evento internacional centrado en los derechos humanos y la lucha contra este delito global.

En representación de la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras (AMMPE) participaron la abogada y presidenta, Doris Nouel Martínez, y la escritora y cineasta Cecilia Domeyko, vicepresidenta.

La cumbre reunió a expertos, organizaciones y líderes de todos los continentes para compartir estrategias efectivas en la protección de víctimas y en la persecución de redes criminales. Según datos recientes del Índice Global de Crimen Organizado (2023), la trata de personas es la segunda economía ilícita más extendida del mundo, con ganancias anuales estimadas por la ONU en 150 mil millones de dólares, afectando a unos 25 millones de personas, en su mayoría mujeres y niñas.

Cecilia Domeyko y Doris Nouel, vicepresidenta y presidenta de la AMMPE, respectivamente.

Los objetivos fundamentales de esta Cumbre fueron:

  • Identificar desafíos y oportunidades para analizar los criterios de intervención en la persecución del delito de las redes criminales, desarrollando estrategias válidas de intervención.
  • Compartir experiencias y buenas prácticas para aprender de las experiencias de otros países y organizaciones en la promoción y restitución de derechos.
  • Establecer alianzas y colaboraciones para fortalecer la cooperación entre organizaciones y países en la promoción y protección de los derechos humanos.

El evento tuvo como ejes principales: el intercambio de experiencias, la construcción de alianzas internacionales y la identificación de desafíos en la lucha contra la trata y delitos conexos como el tráfico de migrantes, drogas y el blanqueo de capitales.

Esta iniciativa internacional marca un avance significativo hacia políticas públicas más responsables y colaborativas entre el Estado y la sociedad civil.

Informó: Directiva del AMMPE