Anoche vimos una vez más la puesta en escena del cinismo. Mientras el bateador designado hablaba de “Opción Cero” y pedía un sacrificio que él no comparte, el pueblo cubano confirmaba lo que ya no puede ocultarse: estamos ante una estrategia criminal de victimismo.

Raysa White

Es necesario llamar las cosas por su nombre:

Empecemos por la Puñalada a China: En estos momentos no estamos a oscuras por el “imperio”, sino por la traición de una cúpula que mordió la mano de quien la alimentaba. El apagón total es el castigo de Pekín a la deslealtad de La Habana, y ahora pretenden que el pueblo pague la factura del desplante. (Léete Cuba y EE. UU. – Estrategias Ocultas en el Conflicto. Parte III – Akerunoticias)

Después viene el Teatro del Sacrificio: El muchachón acongojado –no te pierdas la marca de sus camisetas ni de sus relojes, porque exhibe más de uno- saca frente a las cámaras el mamotreto con “las indicaciones de Fidel”. Apelando a la “resistencia creativa” mientras, por debajo de la mesa en Ciudad de México, sus generales negocian la entrega de la soberanía para salvar sus activos. Ni siquiera Fidel Castro se atrevió a pedirle tanto a un pueblo, dándole tan poco.

Mi propuesta es, y sé que me hago voz de millones de cubanos, ¿Por qué no se retiran ya? ¿Por qué no dejan que el talento de este país, hoy asfixiado por la mediocridad de un mando fallido, tome las riendas? Ay, no. Prefieren martirizar a la nación antes que soltar los privilegios.

La “Opción Cero” -la cuerda de la que ahora se están agarrando-, no es una estrategia política, es la quiebra moral de un sistema que ya no tiene madre. Y menos madres tienen los que dicen que no se va a cambiar el sistema. Podrán engañar a algunos con discursos vacíos, pero los datos están ahí: negocian su supervivencia a costa del hambre de nuestros compatriotas.

Que respondan ante Dios, porque ya están juzgados por la historia. Cuba no necesita más “opciones” de gentes tan perversas.

Lo que Cuba necesita es que se vayan. Lo que Cuba necesita es su libertad.

Raysa White, escritora y periodista.