Medellín (Colombia), 14 dic (EFE).- El ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti dijo hoy en la ciudad colombiana de Medellín que desea de manera vehemente que la guerrilla de las FARC tenga el «rasgo humanitario» de facilitar el acuerdo al que condiciona la puesta en libertad de las 45 personas que mantiene como rehenes.
El deseo es el de que «quienes están tratando tan inhumanamente a los prisioneros tengan el rasgo humanitario de facilitar las cosas», expresó Sanguinetti antes de un encuentro privado de la Fundación Círculo de Montevideo con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe.
Sanguinetti viajó a esta ciudad del noroeste del país para encabezar la XIV Reunión de ese foro académico, creado por él en 1996, y que mañana abrirá dos días de sesiones, con la presencia del gobernante de Costa Rica, Óscar Arias, el ex jefe del Gobierno español Felipe González y el ex presidente colombiano Belisario Betancur, entre otros.
El ex jefe del Estado uruguayo (1985-1990 y 1995-2000) dijo en una conferencia con la prensa que también desea que Uribe pueda mantener los esfuerzos por un acuerdo humanitario con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
El de Uribe «es un gobierno que ha hecho tantos esfuerzos», afirmó Sanguinetti, y apuntó que confía en que «los pueda seguir haciendo, en la dirección de encontrar una solución a esta situación, que no se agota solo en el intercambio».
El caso colombiano, consideró luego, «requerirá también de un esfuerzo de más largo plazo para que este país, cuya realidad es tan promisoria y cuyas perspectivas son tan fuertes, pueda sentir en definitiva que todos sus ciudadanos está abocados a la paz».
No se compadece con Colombia que haya «una mayoría abocada al trabajo y una minoría abocada aún, desgraciadamente, a destruir las instituciones», agregó Sanguinetti, que aclaró que el asunto de los secuestrados podrá tener un espacio en este encuentro del Círculo de Montevideo, para escuchar opiniones y recibir información.
Las FARC condicionan la puesta en libertad de los cautivos a la negociación, en un territorio desmilitarizado, de un acuerdo humanitario con el Gobierno de Uribe.
El Presidente aceptó hace una semana autorizar la apertura de una «zona de encuentro» en algún lugar del país, con las condiciones de que no tenga más de 150 kilómetros de área, que sea rural, preferiblemente sin población civil y que no implique la retirada de Fuerza Pública.
Los rebeldes pretenden canjear a los secuestrados, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, también nacional francesa, por unos 500 insurgentes presos, entre ellos dos extraditados a Estados Unidos.