“La literatura es mi medio para arreglar el mundo”

Entrevista al escritor cubano radicado en Miami, Andrés Hernández Alende

andre_hernandez_alendeMercedes Eleine González | Lo conocí cuando publicó su libro El Paraíso tenía un precio a través de una nueva modalidad o alternativa, diferente a la tradicional por una editorial. Hoy en día su obra El Ocaso, finalista en el Concurso de Novelas Contacto Latino, ha sido publicada por los medios tradicionales. Ambas obras se encuentran en uno de los sitios digitales más visitados del mundo, www.amazon.com y en las librerías más populosas —como Barnes&Noble y Books and Books— y Andrés Hernández Alende, cubano radicado en Miami desde hace muchos años, se ha convertido en un conocido escritor, quien además es el coordinador de la sección Perspectiva de el Nuevo Herald.

Me gustaría presentarte, por ejemplo, ¿dónde naces? ¿Desde cuándo y cómo te radicas en Miami?

Andrés Hernández Alende (AHA): Nací en Regla, La Habana. Salí de Cuba en 1983, rumbo a España, y en 1985 me trasladé a Nueva York, donde viví varios años antes de venir a Miami en 1988. Vine a Miami porque me llamaron cuando lanzaron el Nuevo Herald para trabajar con ellos. En Nueva York yo trabajaba en el periódico El Diario/La Prensa y la capital del mundo me gusta mucho, de manera que inicialmente rechacé la oferta del Herald. Pero el frío me desagrada y adoro la playa, de manera que cuando me repitieron la oferta, al año siguiente, dije que sí. No sabía con certeza si me iba a establecer en Miami o si regresaría al cabo de un tiempo a Nueva York, pero eché raíces en la ciudad y aquí me quedé.

¿De qué forma y cuándo descubres tu vocación de escritor?

AHA: De niño leía mucho. Mi maestra de primer grado me elogiaba porque a esa edad ya estaba leyendo El Quijote. También leía muchos cómics. En mi infancia empecé a dibujar historietas. Luego, a los doce años, escribí mi primer cuento.

¿Cómo comienzas a publicar y por qué?

AHA: En Cuba no publiqué nada por mis diferencias políticas con el gobierno, y casi todas las novelas que escribí en esa época las perdí al emigrar. En España me dediqué más al periodismo y empecé a escribir columnas de opinión. En El Diario/La Prensa tuve una columna semanal, y en elNuevo Herald también, pero desde hace unos años solo escribo columnas esporádicamente para tener más tiempo de escribir novelas, que es lo que realmente me gusta. En los 90 escribí dos novelas. Una se llama De un solo tajo, y es sobre un joven oficial de las fuerzas armadas cubanas, que trabaja en el Estado Mayor en La Habana y recibe la misión de ir a un campamento remoto en el interior del país para detener a un teniente renegado que ha creado un clima de terror en la comarca. Esta novela se publicará pronto.

Ya has autopublicado El paraíso tenía un precio, de qué trata, qué tiempo te llevó escribir este libro y por qué te decidiste a autopublicarlo.

AHA: La otra novela que escribí en los 90 —más específicamente a fines de los 90 y principios del nuevo milenio— es El paraíso tenía un precio, en la cual una joven pareja cubana se va del país en una balsa con unos amigos en el éxodo de 1994, van a parar a la base de Guantánamo, y al fin consiguen llegar a Miami, donde descubren que no todo lo que brilla es oro y caen en una red de ambiciones desmedidas, narcotráfico, crimen y sexo. Esta novela la envié a un par de editoriales, que la rechazaron, y luego supe que Amazon había creado un servicio de autopublicación digital. Decidí probar suerte, revisé la novela, cambié algunos detalles (uno siempre cambia cosas cada vez que revisa; es una labor interminable) y en 2011 la puse en Amazon. Es una alternativa de publicación muy buena si uno sabe hacer la publicidad necesaria para tener ventas, una habilidad de la que carezco. Lo mío es escribir.

El oficio de escritor está considerado el más solitario del mundo, algunas personas desarrollan determinados ritos para llenarse de valor a la hora de enfrentar la temida página en blanco. Hemingway solía permanecer de pie ante su máquina de escribir. En tu caso, ¿cómo lo afrontas tú?

AHA: Hemingway es uno de mis autores favoritos, pero la verdad es que no escribo de pie. Tampoco he creado nada en una máquina de escribir. Del lápiz salté a la computadora. Eso sí, cuando escribo sigo una recomendación del autor de El viejo y el mar: al dejar de escribir por el día, al terminar la jornada, saber cómo uno va a empezar el día siguiente. O sea, uno debe parar sabiendo lo que viene después; de esa manera se evita el bloqueo mental ante la página en blanco.

Tu novela El ocaso, describe un ambiente de corrupción y crimen en Miami. ¿Qué te llevó a escribirla? ¿Tienes en mente escribir más novelas sobre el detective privado Fernando Estrada?

el_ocasoAHA:El ocaso surgió de un deseo de describir la sociedad y la vida cotidiana en Miami, la frivolidad, la desigualdad social, los aspectos que no salen en las postales turísticas. Esa descripción la abordo en El paraíso tenía un precio, pero El ocaso hurga más en los rincones oscuros, las calles sórdidas de Raymond Chandler. Originalmente, El ocaso ni siquiera iba a ser una novela negra, sino más bien una denuncia social, pero al adentrarme en el lado tenebroso de Miami me di cuenta de que el protagonista debía ser alguien capaz de meterse bajo la piel de la ciudad, y el personaje idóneo para esa tarea era un detective privado. No un policía, porque un policía tiene que seguir órdenes y regulaciones, sino alguien menos atado, alguien que puede saltar si es necesario por encima —o pasar por debajo— de la ley. Así fue como creé al personaje central, el investigador privado Fernando Estrada, un hombre que “pasará por esas calles sórdidas, pero que no tiene nada de sórdido”.

Cuando terminé la novela, leí que la editorial Contacto Latino (que ahora se llama Pukiyari), radicada en Estados Unidos, estaba convocando un concurso de novela en español. Envié la novela y quedé entre los cinco finalistas, pero en la selección final no gané el primer lugar. Un par de semanas después, para mi sorpresa, la presidenta de la editorial, y también escritora, Ani Palacios, me llamó para decirme que aunque no había ganado el primer lugar, estaban interesados en publicar mi novela, en papel y en versión digital. Di un salto de alegría hasta el techo y le respondí que sí, por supuesto. Firmé el contrato y a los pocos meses El ocaso salió a la venta. Ese mismo año, 2013, se presentó en la Feria del Libro de Miami.

El ocaso ha tenido muy buena acogida y varias personas me han dicho que debería escribir más novelas sobre Fernando Estrada. Este año escribí un cuento protagonizado por el mismo detective, que se titula Una noche como cualquier otra, y salió en el libro Viaje One Way, una antología de cuentos de doce autores de Miami editada por la revista Suburbano y publicada en papel y versión digital este pasado mes de mayo. También estoy preparando otra novela policíaca, con Fernando Estrada de nuevo en el papel protagónico, en la que un individuo corrupto y adinerado trata de ganar una alcaldía. La novela se desarrolla en Miami y también posiblemente en Cayo Hueso.

Es muy difícil conciliar trabajo y oficio de escritor, porque para escribir se requiere de mucho tiempo. ¿Cómo concilias esto?

AHA: Cuando estoy escribiendo una novela, le robo horas al sueño, y también escribo cada vez que tengo un momento libre, a cualquier hora, porque casi siempre sé lo que voy a escribir, el párrafo que viene después. Mi objetivo es ganarme la vida escribiendo novelas y cuentos.

¿Qué ha llegado a ser la literatura para ti?

AHA: Soy un rebelde desde que era un niño. La literatura es mi medio para arreglar el mundo, los problemas con que nos topamos cada día, cada vez que salimos a la calle, que llegamos al trabajo, que pagamos las cuentas, cada vez que encendemos el televisor, que leemos la prensa, que vemos la internet. Escribo porque muchas cosas me parecen injustas y quiero que cambien. Por ejemplo, no es posible que solo sesenta y siete individuos tengan tanto dinero como la mitad de la población mundial, o que aquí mismo, en Estados Unidos, el país más rico del mundo, cuarenta y siete millones de personas se vayan a dormir cada noche con hambre. Es inadmisible que los egoístas se salgan siempre con la suya. Por eso escribo. La literatura es una forma de rebelión.

¿Proyectos actuales?

AHA: Como te conté, estoy preparando la segunda parte de El ocaso. Y tengo varias novelas empezadas. Una es una historia de acción donde la guerra de Irak se vincula con la mitología. Tengo en mente otra, un relato donde problemas sociales como la inmigración hacia Estados Unidos se mezclan con antiguas leyendas de horror. Y tengo una tercera, sobre una rebelión popular en el futuro cercano, que está inspirada en un sueño que tuve de niño. Tengo muchas ideas, solo necesito más tiempo para escribirlas. Necesito recuperar el tiempo que nos han robado los hombrecitos grises de Momo.

No quiero terminar sin antes decirte que voy a estar en la Feria Internacional del Libro 2015, donde voy a presentar mi novela El paraíso tenía un precio.

Sin duda, será un verdadero éxito. Yo también pienso estar ahí. Gracias, Andrés.

© cubaencuentro.com

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