Barbados, 6 de octubre

memorial-barbadosRoberto Ariel Lamelo .- Su apellido es intrascendente. Incluso, para esta historia, contada por él mismo, su nombre no nos aporta nada.Ward, Mr. Ward, como le dije segundos después de haber visto la etiqueta de su equipaje, era hasta ese instante un cliente más. Puede que aún lo siga siendo. No es un actor famoso. No es un empresario famoso. Y la pregunta lógica que le hice fue el detonante de esta historia. De esta triste historia. Una pregunta simple, de esas que se hacen a todo aquel que llega a alguna parte, de alguna parte:

¿Where do you come from, Mr. Ward?

Y él me responde que de Barbados. Le pregunto si vive ahí, en esa isla, y me contesta que no, que ahora vive en Inglaterra. Y pude haberle hablado del Big Ben, del palacio de no sé cuál duque, o de los Beatles, o de la película 36 Steps, pero era 6 de octubre. Un día fatídico… un día que, tristemente, enlaza en la historia a los pueblos de Cuba y de Barbados.

-Hoy es 6 de octubre y usted viene de Barbados…

Así le digo, ni muy alto ni muy bajo, casi que en un susurro. Y él me mira. Dos segundos… y me dice que no entiende.

Le digo que soy cubano, y que hace muchos años frente a las costas de Barbados un día como hoy…. Y él me interrumpe.

-Sí, claro… tienes razón. Yo no puedo olvidar eso. Yo estaba ese día en la playa con mis padres. Tenía 13 años y lo recuerdo todo perfectamente. Nunca había visto algo como aquello. Murieron muchas personas ese día.

-Setenta y tres, si mal no recuerdo, Mr. Ward.

-Sí.

Entonces me cuenta que vio cómo salía el humo del avión. Pero que no era mucho humo. Que más bien parecía un motor dañado. Que eso mismo le dijeron sus padres esa tarde, hasta que luego, con los días, se supo la verdad. Me habla de un giro que hizo el avión y que cayó de costado en el mar.

-Muchos botes se movilizaron enseguida. Pero no se salvó nadie. No creo que murieran asfixiados por el humo. Era poco humo, pero deben haberse ahogado, o del impacto contra el agua quizás. En realidad no supe mucho sobre eso.Más bien traté de olvidarlo. Ni siquiera sé quién puso la bomba. Es algo triste que intenté olvidar. De hecho, lo había olvidado hasta que ayer me recordé. ¿Sabes que existe un monumento ahí frente al lugar? Erigieron como un túmulo. Ayer se hizo una ceremonia ahí de lo más bella. Yo no estuve. Me lo contaron. Año tras año la hacen. ¿Lo sabías?

Le dije que no. Conocía lo del monumento, pero desconocía que año tras año en estas fechas los barbadenses recuerdan el suceso. Me resultó incluso extraño. Entonces recordé que entre aquellos muertos había ciudadanos de otros países. Ni siquiera sé cuántos, pero el dolor de Cuba es más grande.

Tal vez Mr. Ward, que vive desde hace muchos años en Inglaterra, haya podido olvidar…

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